Imágenes sobre violencia de género en nuestro país y en el mundo

La violencia física, sexual y psicológica ataca a las mujeres en proporciones epidémicas en todo el mundo. Atraviesa todas las clases sociales y económicas, cada religión, la raza y el origen étnico. De la violencia doméstica a la violación como arma de guerra, la violencia contra las mujeres es una grave violación de sus derechos humanos. No sólo amenazan la salud de las mujeres y su bienestar social y económico, la violencia también frustra los esfuerzos mundiales para reducir la pobreza.

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La violencia, sin embargo, se puede prevenir. Aunque ninguna bala de plata lo eliminará, una combinación de esfuerzos que abordan los ingresos, la educación, la salud, las leyes y la infraestructura pueden reducir significativamente la violencia y sus trágicas consecuencias. En primer lugar, la conducta abusiva hacia las mujeres debe ser vista como inaceptable. Las comunidades deben tener un papel importante en la definición de soluciones a la violencia y el apoyo a las víctimas. Y los hombres deben participar en el proceso también, como agentes de cambio de pie junto a las mujeres a erradicar la violencia.

Si el mundo no se ocupa de la cuestión, es lógico suprimir el enorme potencial de las mujeres y las niñas. Cuando se sienten seguras, cuando tienen el poder, las mujeres y las niñas pueden ser quienes cambien el juego.

En nuestro país, las cifras desgarradoras: muere una mujer cada 35 horas por violencia de género y desde 2008 hubo 1236 femicidios. A partir de allí se logró más concientización social y una ley nacional.  Pero aún no es suficiente: la justicia no actúa acorde a los tiempos.

Uno de los aspectos más siniestros que conlleva la violencia de género es que el mayor problema está justamente en el seno donde allí ocurre. El peligro está muy cerca y generalmente “ronda” la propia casa de la víctima, ya que la mayoría de los casos tienen como victimarios a las relaciones cercanas. El caso argentino muestra  un triste ramillete de casos resonantes en la opinión pública y  cada uno con su drama a cuestas colaboró a poner el tema en alerta rojo. Y evidencian también, por diferentes motivos, que la justicia muchas veces no actúa ni sentencia acorde a la gravedad de las circunstancias.

Una reciente investigación sobre Violencia de género realizada por el Observatorio de Opinión Pública de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en CABA y GBA revela cuestiones medulares para precisar el tema. Antes repacemos el marco legal en la Argentina.

El fenómeno no se restringe a un sector social o nivel educativo. Cualquier mujer puede ser víctima de violencia de género. En este sentido, es un problema social que atañe a toda la sociedad.

En la Argentina la sanción de la ley 26.485 de marzo del 2009 cambió el tema para siempre. El texto de la ley define a la violencia contra la mujer como “toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes. Se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción u omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón”.

Esta ley no sólo define la violencia contra la mujer sino que se establecen y disponen mecanismos de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Además de la creación del Observatorio de la Violencia contra las Mujeres, el Consejo Nacional de la Mujer se constituye como consejo consultivo y organismo encargado del diseño de las políticas públicas para efectivizar las disposiciones de la ley

Esta ley sirvió para que se pueda avanzar judicialmente en la penalización de un delito que hasta entonces estaba totalmente vacío de contenido en materia judicial. En la Argentina aumentó un 200% la cantidad de denuncias sobre actos de violencia de género, sobre las que, al existir la ley de protección, hoy se puede trabajar en ellas. Considero que falta aún más discusión del tema en los medios, lo que lograría una mayor concientización con alcance a una parte más importante de la población.

Mediante las redes sociales y los medios de comunicación, se está convocando en Argentina una marcha contra la violencia que se ejerce sobre la mujer que tendrá lugar el 3 de junio, frente al Congreso Nacional. La consigna es #NiUnaMenos.

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